El diseño repercute directamente en la imagen de la empresa


A partir de una visión estratégica del diseño, que Entiende esta función como una inversión de futuro, este estudio aporta una serie de datos que contribuyen a reforzar y extender el siguiente argumento: el diseño, correctamente gestionado, constituye una fuente de ventajas competitivas, una eficaz metodología para la innovación de productos y procesos y un factor de rentabilidad económica en cualquier sector.


En las economías avanzadas, el diseño es un valor en alza, un actor ineludible para que las empresas crezcan y sus productos y servicios sintonicen con las demandas y las expectativas de sus clientes. La estrecha correlación entre el nivel de competitividad y el grado de desarrollo del diseño se hace más que evidente en países de nuestro entorno (Alemania, Gran Bretaña, Noruega, Suecia) y en otros tan lejanos como dinámicos (Australia, Corea, Japón). Más allá de sus evidentes implicaciones económicas, el diseño es también un factor de mejora para el conjunto de la sociedad, que contribuye a elevar el progreso, la calidad de vida y el bienestar de las personas, y todo ello de manera sostenible.

Ejercido por profesionales y adecuadamente gestionado, el diseño es pues capaz de aportar beneficios cuantitativos y cualitativos tanto económicos como sociales. La valoración económica de este impacto viene siendo objeto de estudio desde hace tiempo en los medios académicos.

España participa activamente en este debate, cuyos avances son tan lentos como prometedores. Si bien no se dispone todavía de resultados concluyentes, sí existe en cambio un consenso general respecto a los costes del “no diseño” y a la pérdida de oportunidades y ventajas que supone ignorar su potencial.


Importancia del diseño según evolución de la facturación de la empresa (últimos 3 años)


El diseño repercute directamente en la imagen de la empresa

Más de la mitad de las empresas (50,3%) contrata diseñadores para proyectos concretos, mientras que sólo una de cada cinco lo hace de forma habitual.
Las grandes empresas son las que más contratan diseño de forma habitual, mientras que las medianas adaptan la contratación según necesidades concretas.

El 94,5% de las empresas declara estar muy o bastante satisfecha con los diseñadores contratados.

El mayor grado de satisfacción se da en la industria de bienes de consumo (99,4%) y el menor en servicios no intensivos en conocimiento (90%).


Efectos de las acciones del diseño según empresarios que lo han aplicado

85,7% Mayor satisfacción de los clientes
60,7% Ha aumentado el número de clientes
57,1% Mayor motivación de los empleados
53.6% Mejor posicionamiento contra la competencia
8,9% Disminución de costes.


Las empresas que más crecen son las que demuestran hacer un mejor uso del diseño

Aunque sea sólo una conjetura, creemos que hace unos años los resultados de esta encuesta hubieran sido bastante menos positivos. La situación económica actual empuja a las empresas a tomar el diseño en consideración, aunque sea en muy diversos grados de integración.
De forma gradual, y quizás más por instinto de supervivencia que por convencimiento pleno, el uso del diseño como herramienta de diferenciación y mejora empresarial se va extendiendo entre nuestras empresas; al menos ya no produce el rechazo de épocas pasadas,  cuando era tachado de superfluo y caro.

En las economías más dinámicas de nuestro entorno, el diseño ocupa una posición cada vez más relevante por su capacidad para atender a la creciente complejidad de los usuarios y de sus demandas, así como para integrar simultáneamente los avances tecnológicos, los requisitos de los sistemas productivos y los condicionantes del mercado. Esta capacidad del diseño resulta especialmente importante en los procesos de internacionalización y en aquellos mercados y sectores donde la competencia por precio dejó hace tiempo de ser una opción para las empresas españolas.
España está alcanzando esta posición, y las empresas españolas están sacando provecho del talento y la creatividad de nuestro diseño. Aunque queda mucho por hacer, estamos en el buen camino.


diseño, ¿para qué?

* facilitar el uso
* diferenciarse
* adaptarse a cada país o mercado
* construir marca
* llegar a los segmentos altos del mercado
* disminuir costes
* alcanzar mayor rentabilidad


ddi | sociedad estatal para el desarrollo del diseño y la innovación
Estudio del impacto económico del diseño en España